Ella fue la primera bajo los ojos de su padre, la maldad que ocultaba su corazón;
un día despertó acabando con la inocente niña que fue.
Esto paso luego de estar ante un único hombre que compartiera su vida;
Todo esto paso cuando aun nada se escribía en ningún libro, cuando todo era un mundo de vida, con albas y ocasos, alboradas tras crepúsculos de tardes lamentosas a la espalda de los dos.
Entonces solo la muerte acunaba en la vida del animal.
Ella tan agraciada seductora en sencillos momentos de soledad,
A pesar de la compañía de su amante, no era del todo a su gusto y Siempre hubo silencio…
Una perezosa tarde de errante invierno yacía la esplendida azucena perdida en el olvido del vigoroso y empañado bosque, ve aquí en las entrañas de mil pensamientos,
que siendo suyos los despoja en alaridos blasfemos Inconscientes,
llamando así al maligno hijo del oscuro encanto,
Quien se hizo en presencia de corpulento ser a sus ojos;
encantada con engañosas visiones que le impulsaban a seguirlo.
Y el mostrándose en perfecta discreción le regala Apresuradas carisias,
le dice en culminante llanto divino que bajo los ojos de su padre
hay una bendición imprecisa que cabalgara al lado del príncipe oscuro acompañado de centenares de lacayos moribundos con el deseo desaforado de la pasión.
Se ha sentido extraña y busca un camino de regreso para reunirse con su compañero Y
con la alborada ante sus ojos encuentra por fin un camino confiable.
Hay va ella con el jinete a sus espaldas,
el resguarda a su futura mujer.
Su compañero habla preocupado con su padre, y pide razones por su abandono,
El padre divino dijo
- al cesar la tormenta, la brisa se hizo fría, el calor se fue con ella y arderá con los hijos de la oscuridad, porque se ha dejado engañar, Perdió el decoro desflorando en el sueño del perfeccionismo carnal.
-ausente es ahora tu corazón en su vida, hijo mío ya la has perdido, Mis palabras serán su frío y helado castigo, expulsaré el amor de su corazón, Y su vida de la nuestra, la espada de tres guardianes la privaran de sus actos Impuros.
Llega el ocaso. Y el padre dice- duerme hijo mío, duerme…
"Liem". Hay viene llegando, intentando olvidar lo imposible, esto le retumba Enloqueciéndola,
ve a su compañero y decide dejarlo, ahora no puede hablarle,
Su corazón ya apagado, decide volver con el príncipe, pero el ya la ha dejado,
sabe que volviendo por el camino lo encontrará, piensa que a su lado la felicidad estará concreta.
Y ve una flama negra que dilata sus apresurados pasos, se acerca en inmaculada curiosidad hacía un nuevo destino por descubrir.
El fulgor negro desaparece en seis destellos, convencida de haber encontrado el amor,
escabulléndose en el bosque, consulta con las flores si lo han presenciado, una de ellas dice
- una prima me contó que en el árbol de la vida hay quien le pueda brindar información más precisa.
-me ha dicho, que este jinete es muy extraño, no te dejes engañar.
Corto la conversación y corre presurosa ha ese árbol.
Más tarde, da con una serpiente que le ha dicho- se que lo buscas, si quieres verlo, deberás tocarte
El cuerpo apasionadamente, pensando que es él quien lo hace.
Antes que pudiera decir algo, esta serpiente se marcho.
Tras una ingenuidad muy inocente mezclándose con el deseo de verlo,
termina cayendo en tentación, serrando sus ojos en medio de la seducción,
aparece el Oscuro caballero; sin que se diese cuenta, continuaba tocándola con pasionales Carisias,
lo ha visto tras sentir su aroma de sufrimiento y engaño.
Continuo por besarlo y profundizar lo que venía haciendo,
el alba declara el final de un apasionado juego, pero en realidad no fue así,
ella continuo teniendo relaciones con todos los peones del jinete.
Su padre enfureció y
entonces la saco de tal escena poniéndola en el bosque aquel, en una parte que no conocía.
Y por primera vez trono en el cielo rasgándose en las nubes un profundo rayo,
el padre con palabras justicieras le ha dicho
- hija mía, me han dolida tanto tus actos,
no puedo dejarte seguir errando tu vida,
con el dolor del alma debo castigarte.
-no saldrás de este bosque hasta que lo hayas olvidado en la dura soledad
te custodiaran tres seres de mi consentimiento.
-hija mía, me has fallado.
Su compañero no supo qué final tuvo su amada Liem y
aprendió a orar con versos poéticos para pedirla de regreso.
Pasan 800 años y el joven es reunido con una mujer de sus entrañas y
en este entonces han tenido tres hijos. El joven ya olvido a liem. La infiel.
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